Este pasado 12 de octubre, en Boogaloo Vegetal volvimos a vivir la Ofrenda de Flores con la misma ilusión que siempre y con una enorme alegría…
¡Hemos ganado por segundo año consecutivo el primer premio en el IX Concurso de flores, canastillas y arreglos florales!
Un reconocimiento que nos llena de orgullo, pero también de gratitud. Este galardón no solo celebra la belleza de una composición floral, sino el trabajo en equipo, la creatividad y la emoción que hay detrás de cada flor colocada con mimo y detalle.
Y si el año pasado ya fue una gran alegría, este año se vuelve a repetir de la mano de quienes confían en nosotras año tras año ¡Muchísimas gracias por la confianza depositada, Urbaser!
Urbaser y Boogaloo Vegetal: una unión con raíces
Hay colaboraciones que florecen. Y la nuestra con Urbaser es una de ellas.
Cuando se pusieron en contacto con nosotras para volver a diseñar su canastilla, tuvimos claro que no queríamos hacer “más de lo mismo”. Cada proyecto tiene su historia y cada una de nuestras creaciones manda un mensaje.
Este año, Urbaser quería rendir homenaje a las personas que cuidan la ciudad desde la raíz: los jardineros y jardineras que trabajan con ellos cada día para mantener Zaragoza verde, viva y cuidada.
Este homenaje fue nuestro punto de partida y así nació un diseño que no solo buscaba impactar visualmente, sino transmitir gratitud, respeto y orgullo por ese oficio.
Un jardín silvestre para La Virgen del Pilar
Inspiradas en los jardines naturales que crecen sin prisa pero con fuerza, diseñamos una canastilla que evocaba un paisaje silvestre, lleno de matices, texturas y movimiento.
Queríamos que pareciera un trocito de naturaleza viva, de esos que te encuentras al pasear por un parque o por los márgenes del río. Un rincón donde las flores crecen libres, donde conviven especies diversas y donde el orden nace del propio equilibrio natural.
Entre las flores elegidas, combinamos diferentes tonos, integrando elementos vegetales que evocaban madera, ramas y tierra. Todo con un lenguaje visual lleno de significado… la naturaleza en su forma más pura como símbolo del trabajo constante de quienes la cuidan.
Porque en Boogaloo Vegetal no entendemos la decoración floral como algo meramente estético. Para nosotras, cada flor cuenta una historia. Y este año, la historia era la de todas esas manos que mantienen viva y verde nuestra querida Zaragoza.
Primer premio de Canastillas de la Ofrenda de Flores
El momento del anuncio fue pura emoción. Ver nuestra creación destacada entre tantas propuestas fue una mezcla de sorpresa, alegría y gratitud. Pero sobre todo, de orgullo compartido.
Porque este premio no es solo de nuestra floristería. Lo compartimos con Urbaser y su equipo de jardinería, con todas las personas que colaboraron en la idea, y con quienes se acercaron a admirar las canastillas durante la Ofrenda.
Repetir el primer premio dos años seguidos no es solo un logro, sino una confirmación de que el trabajo hecho con cariño, detalle y mensaje llega al corazón.
Creatividad con mensaje
En Boogaloo trabajamos con flores, sí, pero también con ideas y emociones.
Cada diseño que sale de nuestras manos busca equilibrar lo artesanal y lo conceptual, lo visual y lo emocional. No colocamos flores sin más. Damos forma a conceptos y transmitimos mensajes que nacen de una conversación con quienes confían en nosotras.
Por eso, cuando Urbaser nos contó su deseo de homenajear al equipo de jardineros que colaboran con ellos, supimos que el resultado debía sentirse auténtico, orgánico y lleno de vida.
Y ahí está la clave de nuestra manera de trabajar. La flor no es un adorno, sino un lenguaje vivo.
Queremos agradecer a Urbaser su confianza, su sensibilidad y su apuesta por un trabajo floral que va más allá de la estética. Gracias también al jurado, a la organización de la Ofrenda y a todas las personas que se acercaron a disfrutar de este día tan especial.
Zaragoza floreció un año más en su día grande, y nosotras con ella.